Ser capaz de concentrarse por completo en una tarea específica ayuda a la gente a hacer más cosas sin esfuerzo. Aprende a concentrarte, a evitar las distracciones y a ser superproductivo durante toda la jornada laboral.
- Detectar el problema. ¿Qué le hace perder la concentración? ¿Es el cansancio, el hambre o una adición a Twitter? Averiguar el problema es el primer paso para intentar solucionarlo.
- Planifica con antelación. Imagina cómo será tu jornada laboral antes de que empiece. Escribe lo que tienes que hacer o lo que quieres conseguir. Fijar objetivos puede ayudar a mantener el rumbo.
- Desayuna bien. Un tazón de avena puede hacer algo más que poner en marcha el metabolismo. Los estudios han descubierto que desayunar también puede mejorar la atención y la concentración. Esto es lo que los expertos dicen que debes comer por la mañana.
- Medita. Los científicos han descubierto que la meditación puede mejorar ciertas funciones cerebrales relacionadas con la atención. No está de más desconectar de todo para hacer más cosas a largo plazo.
- Trabaja sin conexión. Según una encuesta, casi el 60% de las interrupciones en el trabajo proceden del correo electrónico, las redes sociales y los teléfonos móviles. Así que, para las tareas en las que no intervenga Internet, prueba a utilizar papel y bolígrafo a la antigua usanza: ¡perfecto para una lluvia de ideas! Pon el móvil en silencio y consulta el correo electrónico sólo de vez en cuando (intenta hacerlo una vez cada hora). Limita también el tiempo que pasas en las redes sociales. Puedes darle a "me gusta" a la foto del perro de tu amigo más tarde.
- Realice tareas más pequeñas. Algunos psicólogos sugieren que nuestro cerebro trabaja demasiado para procesar cantidades increíbles de información. Así que trabajar en un gran proyecto puede resultar abrumador, como intentar planificar todo un evento en el trabajo en una tarde. Divide los proyectos en tareas individuales para que sean más fáciles de realizar.
- Caja del tiempo. Trabajar en un proyecto durante un tiempo determinado, en lugar de trabajar hasta que algo esté terminado. (Escribir correos electrónicos hasta las 2 de la tarde, en lugar de parar en la bandeja de entrada cero.) De esta forma sabemos que podemos trabajar duro hasta una hora determinada y luego poder tomarnos un descanso.
- Limpia. Cualquier cosa, desde Post-Its hasta galletas saladas y fotos familiares, puede convertirse en una distracción. Despeja el espacio de trabajo y ten a mano sólo lo necesario (portátil, cuaderno, botella de agua... ¡comprobado!) para mantenerte en la zona.
- Pruebe una aplicación. Descarta cualquier distracción con un poco de ayuda de la tecnología. Algunas aplicaciones pueden bloquear sitios web (hasta luego, Pinterest) o oscurecer el fondo de la pantalla del ordenador para que sólo se vea un programa a la vez. También hay herramientas web que pueden calcular cuánto tiempo se pasa en los sitios web. (Eso sí que puede dar miedo).
- Recompénsate. Un poco de motivación puede llegar muy lejos. Di: "Cuando termine esta página, iré a comprar una galleta". (Prueba estas delicias veganas.) Verás cómo esa lista de tareas se desvanece en un santiamén.
- Haz pequeños descansos. Llegar pronto a la oficina, trabajar hasta la hora de comer y quedarse hasta tarde no significa necesariamente hacer más cosas. Breves periodos de trabajo duro seguidos de pausas rápidas pueden ser más beneficiosos que no tomarse nunca un respiro, ya que el cerebro podría agotarse.
- Usa auriculares. En Greatist practicamos la "regla de los auriculares": nadie puede hablar con alguien que lleve puestos auriculares. Es una buena forma de demostrar que estás trabajando en algo importante y no tienes tiempo para charlar. (A veces ni siquiera pongo música, ¡mi secreto!).
- Prueba con la cafeína. El café o el té pueden ayudar a las personas a sentirse más alerta y capaces de concentrarse en el cubículo. Si el café helado no es lo tuyo, prueba a mascar chicle, que también puede ayudar a aumentar el estado de alerta.
Fuente: healthland.time.com