En primer lugar, podemos decir que no todas las personas pueden estudiar escuchando música. Esto ocurre, principalmente, porque existen diferentes metodologías pedagógicas que se adaptan a unos u otros tipos de personas, por lo que deberás encontrar la más adecuada para ti.
Sin embargo, aquí recopilamos información que te ayudará a comprender los beneficios de estudiar mientras escuchas música, e incorporamos algunos consejos para que puedas asimilar ambas experiencias simultáneamente.

¿Es útil escuchar música mientras se estudia?
Hay algo interesante que decir: la música que contiene letra puede conseguir un efecto de distracción a la hora de retener conceptos en la memoria. Por eso, puede no ser muy útil si quieres aprender términos concretos, aunque podría ayudarte a subrayar textos o a hacer una primera lectura.
La clave, según el estudio, está en analizar la sensación que nos produce la música. Si la percibimos como algo relajante, se pueden notar consecuencias positivas a la hora del estudio. Piénsalo: mezclas algo que puede ser estresante (como estudiar) con una tarea que solemos dedicar al ocio y al disfrute, como es la música.
Por lo tanto, te sentirás menos agobiado y cansado de estudiar, ya que te estarás divirtiendo -es paradójico- al mismo tiempo que cumples con tus obligaciones.
¿Qué tipo de música es conveniente escuchar mientras se estudia?
La cuestión de los gustos musicales, en estos casos, es totalmente subjetiva y dependerá de lo que a uno le guste.
De todos modos, los expertos del estudio de Taylor & Francis recomiendan que, al principio, elijamos música sin letra que nos resulte satisfactoria. Puede ser, por ejemplo, la banda sonora de una película que nos interese o un sonido ambiental relajante. Todo ello, convenientemente, con auriculares, ya que no nos distraerá de sonidos externos que podrían afectar a nuestra experiencia.
Esto te permitirá, poco a poco, incorporar el sonido a tus hábitos de estudio. Aunque no lo creas, esto no es imposible de hacer: es sólo cuestión de adaptación.
Una vez que te sientas cómodo haciendo ambas tareas simultáneamente, puedes proceder a escuchar grupos o artistas que te gusten (¡incluso con letra!). Esto se debe a que tu cerebro ya sabrá que, a la hora de estudiar, la prioridad es tu concentración. Por lo tanto, la música queda en un segundo plano, que actuará como relajante o amortiguador de tu situación de estrés. Uno de los géneros primordiales para esta actividad, pues, es el de la música clásica.
¿Qué ventajas tiene escuchar música mientras estudio?
Estudiar mientras escuchas música te servirá para autoengañarte de la situación principal a la que te enfrentas. Esto se debe a que no sentirás estrés ni aburrimiento, sino que el tiempo fluirá de una forma mucho más amena, sin grandes derroches mentales. A su vez, como ya hemos mencionado, te aislará de espacios ruidosos o ambientes conflictivos.
Y, si quiere detalles técnicos, recogimos información de Universia, donde se dice que la música activa dos lóbulos principales.
El primero es el lóbulo frontal, que mejora la concentración, gracias a la armonía sonora percibida, de ahí lo fundamental que puede ser no escuchar un género muy saturado o con ritmos frenéticos.
El segundo es el lóbulo temporal, que mejorará tu capacidad para aplicar el lenguaje a diferentes conceptos (¡algo especialmente útil si quieres estudiar idiomas!).
Por nuestra experiencia, recomendamos encarecidamente combinar ambas tareas. ¡Da muy buenos resultados!
Fuente: latinamericanpost.com