Además de evaluar tu capacidad para concentrarte en determinadas tareas, tendrás que aprender a compaginar tu vida personal con el trabajo escolar. Aunque los estudiantes universitarios dedican una parte importante de su tiempo a asistir a clase y a estudiar fuera del aula, también tienen compromisos personales como el trabajo, la familia y los amigos que deben tener en cuenta. Descuidar otros aspectos de tu vida sólo funciona durante un tiempo; tendrás más éxito a largo plazo si consigues un equilibrio saludable que incorpore estas otras partes de la vida en tu horario. Eche un vistazo a los siguientes consejos que pueden ayudarle a desarrollar un plan integral de gestión del tiempo.
Consejo #1: Haz un horario de estudio detallado y anótalo - En lugar de limitarse a determinar mentalmente las horas de estudio, elabore un horario específico para cada asignatura y marque su calendario para que se lo recuerde cada vez que lo mire. Es más probable que sigas tu plan de estudio si está claramente marcado en el calendario. Incluye tu horario en tu teléfono móvil y establece recordatorios emergentes con regularidad que tendrás que cerrar antes de enviar tu siguiente mensaje de texto. Hacer un horario y cumplirlo te permitirá desarrollar una rutina que podrás seguir fácilmente. Recuerda que tendrás que revisar tu horario de estudio cada semestre para adaptarlo a tu horario de clases y a tus otros compromisos cambiantes.
Consejo #2: Prioriza tus tareas - Priorizar tus tareas es una buena forma de asegurarte de que dedicas el tiempo adecuado al estudio de cada clase o asignatura. Dedica más tiempo a estudiar las asignaturas que son nuevas para ti o aquellas en las que tu nota necesita mejorar. Además, recuerda estudiar primero las asignaturas más difíciles para afrontarlas con la mente fresca. Además, debes organizar tus estudios teniendo en cuenta las pruebas o exámenes importantes. Si se ha aplazado un examen de una asignatura, modifica tu horario de estudio para dar prioridad a pruebas y proyectos más inmediatos. Sin embargo, no descuides del todo los exámenes aplazados; aprovecha el tiempo extra para repasar el material durante los breves ratos de estudio diarios.
Consejo #3: Prepárate para la tentación - La mejor manera de vencer la tentación de anteponer las actividades personales al estudio es anticiparse a estas distracciones. Asistir a la universidad y sacar buenas notas es casi como un trabajo a tiempo completo, por lo que tus estudios tendrán que tener prioridad sobre las relaciones sociales u otras actividades. Inevitablemente transigirás en algún momento, pero no te desanimes. Más bien, aprende de tus errores y busca patrones en las veces que pospones el estudio. Conociendo tus puntos débiles, estarás mejor preparado para resistir la tentación. Además, establece una forma de recompensarte con actividades divertidas después de terminar una sesión de estudio. Esto te dará un impulso extra de energía para lograr lo que necesitas y así poder disfrutar del tiempo con tus amigos y tu familia.
Consejo #4: Encuentra un entorno de estudio productivo - Encontrar un espacio de trabajo productivo donde estudiar es algo más que encontrar un lugar tranquilo. Todos los estudiantes tienen un lugar en el que pueden concentrarse y aprovechar al máximo su tiempo. De hecho, algunos estudiantes encuentran ideal estudiar en una cafetería o en otro lugar donde haya ruido de fondo. Parte de la elección de un espacio de estudio óptimo consiste en anticiparse a las posibles distracciones de cada lugar. De hecho, algunos estudiantes se distraen más cuando estudian solos porque no tienen que rendir cuentas. Si tiendes a concentrarte en tus tareas cuando hay otros estudiantes cerca que dedican su tiempo exclusivamente a estudiar, planifica tu tiempo de modo que puedas llegar a estos lugares cuando los demás estén estudiando.
Consejo #5: Organízate - Mantenerse organizado es fundamental para evitar perder un tiempo valioso como estudiante universitario. Como estarás matriculado en varias clases a la vez, es importante que organices tus materiales de clase y estudio de forma que te resulte fácil acceder a ellos. Encuentra un método de organización que te funcione, como utilizar una carpeta separada para cada clase. Además, cuando vayas a una sesión de estudio, asegúrate de que tienes todo lo que necesitas. No querrás interrumpir tu sesión de estudio buscando en tu habitación fichas o apuntes. Si estás haciendo cursos en línea, aprende a organizar los archivos de la manera más eficiente posible para evitar perder el tiempo rebuscando en el disco duro los materiales del curso.
Fuente: inteligente.com